miércoles, 14 de marzo de 2012
Lenin y Trotsky, lo que realmente defendieron
Escrito por Juana Cobo
Jueves, 14 de Enero de 1999 12:51
El próximo mes de agosto se conmemorará el 60º aniversario del asesinato de León Trotsky a manos de un agente de la GPU. Coincidiendo con este aniversario la Fundación Federico Engels publica el libro Lenin y Trotsky, lo que realmente defendieron, escrito por Alan Woods y Ted Grant y editado por primera vez en Gran Bretaña en el año 1969 (próximamente aparecerá la cuarta edición en inglés). Escrito en forma de polémica, es una respuesta a Monty Johnstone, por aquel entonces uno de los teóricos más destacados del Partido Comunista Británico (PCB).
Johnstone publicó en 1968 en la revista Cogito, órgano de la Liga de la Juventud Comunista (YLC), la primera parte de una trilogía dedicada a revisar las ideas y el papel de Trotsky con la intención de abrir un debate en la base de la YLC y del PCB. Este hecho brindó a Alan Woods y Ted Grant la oportunidad de escribir esta obra, dedicada no sólo a responder las calumnias y falsedades sobre Trotsky vertidas por los estalinistas durante décadas, también a estimular a los militantes comunistas y activistas del movimiento obrero y la juventud para conocer a Trotsky, su obra y trayectoria revolucionaria.
En su trabajo Johnstone no utilizó argumentos nuevos ni originales, recurriendo a las viejas retahílas estalinistas, aunque trufadas de un lenguaje "más refinado".
1968, el año de la revolución
Después de años de mentiras, calumnias, silencios ignominiosos sobre la figura e ideas de Trotsky, ¿por qué en ese momento la dirección del PCB se decide a abrir ese debate? Para encontrar la respuesta a esta pregunta debemos remontarnos a los acontecimientos de ese año clave: 1968.
En mayo estalla en Francia una huelga general revolucionaria que no sólo pone en jaque al gobierno De Gaulle, sino que sacude los cimientos del propio sistema capitalista. "El juego ha terminado. En pocos días los comunistas tomarán el poder", estas palabras de De Gaulle al embajador norteamericano resumen gráficamente la situación. Pero ¿por qué ese maravilloso movimiento de los obreros y jóvenes franceses no terminó derrocando al capitalismo? La causa hay que buscarla no en las masas, como acostumbran a hacer los dirigentes estalinistas y reformistas, sino en la política del Partido Comunista Francés, que a pesar de tener una influencia decisiva en la clase obrera francesa no sólo fue incapaz de aprovechar la oportunidad de llevar adelante la revolución socialista en Francia, sino que con su política de colaboración de clases condujo el movimiento a la derrota.
La revolución de Mayo del 68 además ponía punto y final al sueño de la posguerra de "paz social" indefinida. Fue un acontecimiento que pilló por sorpresa a la burguesía e hizo aparecer de nuevo en la Europa capitalista y civilizada el espectro de la revolución, pero también agitó al movimiento obrero europeo y en particular a la militancia de los partidos comunistas.
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